Looty

Looty es una pequeña gatauro de apenas 51 centímetros, perteneciente a una rara raza híbrida de gatos y centauros. De naturaleza caótica, traviesa y con una marcada tendencia a la cleptomanía, Looty creció sin una brújula moral clara, lo que la lleva a causar desastres y robar objetos brillantes –especialmente joyas– que suele esconder en su propia melena. Pese a su dislexia y su actitud rebelde, posee un corazón que busca compañía y diversión en criaturas que compartan su espíritu juguetón.

Su historia está marcada por un adiós agridulce. Su madre la alejó de su pueblo natal en un bosque encantado bajo la excusa de una “tradición familiar”, aunque en realidad buscaba protegerla de una calamidad inminente en la Isla Theronia. De aquel lugar solo conserva una canción especial que le otorgó su madre y un ukelele mágico que puede invocar a voluntad. Al tocarlo, su voz cambia drásticamente y emite una magia que transmite paz y relajación absoluta.

Como marcas de sus aventuras, posee una oreja mordida por un dragón y unas alas diminutas, fruto de un hechizo que le robó a una bruja, aunque apenas le permiten elevarse unos segundos.

Al conocer a los humanos en el Gran Árbol, su curiosidad venció al miedo, formando un vínculo único con un humano. Lo que comenzó como una mentira para protegerlo de “La Princesa Fea” (fingiendo ser su novia), terminó en una boda inspirada en las tradiciones humanas. Fruto de esta unión tuvo ocho hijos que, trágicamente, perecieron el mismo día.