Alma Marcela Gozo
Alma Marcela Gozo es una gnomo de 21 años cuya vida estuvo marcada por una soledad que parecía no tener fin. A la temprana edad de 16 años gnomísticos, su realidad se fragmentó cuando un portal se abrió bajo sus pies, transportándola lejos de su pueblo. Tras años de vagar por bosques desconocidos y de buscar a otros de su especie, llegó a creer que era la última de su clase. Sobrevivió a base de hongos y lo que la naturaleza le ofrecía, mientras el miedo a una soledad eterna comenzaba a atormentarla.
Todo cambió al descubrir el Gran Árbol. En este nexo de mundos, la fortuna le devolvió lo que el portal le había arrebatado. Allí encontró a sus primos lejanos, Phil y Bobi, reconociendo en ellos a su nueva familia. Este encuentro no solo terminó con su aislamiento, sino que la puso en contacto con la raza humana. Tras tanto tiempo en el vacío social, los humanos despertaron en ella una confianza profunda y un deseo genuino de formar vínculos estrechos, alimentando incluso la ilusión de casarse con alguno en el futuro.
Como curiosidad, su nombre completo fue un “regalo” de un humano que, aprovechando su nombre original, Alma, completó el resto como una broma pesada. Ella, en su inocencia y alegría por haber encontrado compañía, aceptó con total naturalidad.