Bobi

Bobi nació bajo las estrictas tradiciones de los valles gnomísticos, destinado por linaje a convertirse en un simple pero honorable Gnomo de Jardín. Su camino estaba trazado desde el primer día: debía vestir un gorro elegante, ropas impecables y cumplir la solemne misión de custodiar una zona específica del reino para su especie.

Sin embargo, a sus 69 años gnomísticos, Bobi demostró ser una anomalía en su cultura. Su naturaleza impulsiva, su energía caótica y un espíritu irremediablemente “loco” lo llevaban a estropear cada tarea de jardinería que se le encomendaba, convirtiendo la armonía del valle en un desorden constante.

A pesar de sus fracasos como guardián de jardines, Bobi no estaba solo. Su hermano Phil, quien compartía el sentimiento de una vida aburrida, fue quien finalmente le dio el empujón necesario para aventurarse en lo desconocido. Abandonaron su pueblo y comenzaron un nuevo camino.

Juntos, los hermanos dejaron atrás los valles para buscar tierras nuevas y salvajes. Tras un largo viaje de exploración, sus pasos los llevaron finalmente hasta el Gran Árbol, donde su energía impulsiva encontró por fin un escenario a la altura de sus ambiciones.